El 18 de septiembre de 1810: el hecho que originó la fecha patria y quiénes impulsaron la Primera Junta

El 18 de septiembre de 1810: el hecho que originó la fecha patria y quiénes impulsaron la Primera Junta

El origen del 18 de septiembre está en 1810, cuando un cabildo abierto reunido en Santiago, en el edificio del Real Consulado, aprobó la formación de la Primera Junta Nacional de Gobierno, presidida por Mateo de Toro y Zambrano. El hecho que la motivó fue la crisis de la monarquía española: el rey Fernando VII estaba cautivo de Napoleón y en Chile el gobernador había perdido toda legitimidad. La Junta gobernó en nombre del monarca, así que no declaró la independencia, pero abrió el camino que llevó a ella. Por eso la fecha quedó como el punto de partida simbólico de la vida republicana.

Quienes la impulsaron fueron vecinos influyentes de Santiago y Concepción, abogados, terratenientes y funcionarios que llevaban meses discutiendo cómo gobernar el reino mientras faltara el rey. Entender ese 18 de septiembre exige mirar lo que pasó antes, lo que se decidió ese día y lo que vino después.

Qué pasó el 18 de septiembre de 1810 en Santiago

Ese día, el gobernador interino Mateo de Toro y Zambrano reunió a los principales vecinos de la capital en lo que se conoce como cabildo abierto. Las crónicas hablan de cerca de cuatrocientas personas convocadas. No era una asamblea popular en el sentido moderno: asistieron quienes tenían peso social, económico o institucional, como miembros de familias tradicionales, autoridades civiles, militares y eclesiásticas.

La reunión terminó con la creación de una Junta de Gobierno que reemplazó al gobernador individual. La tradición historiográfica cuenta que los asistentes manifestaron con insistencia su deseo de contar con una junta, y que el propio Toro y Zambrano aceptó presidirla. Se eligieron entonces siete personas: la presidencia, la vicepresidencia, cuatro vocales y dos secretarios, y todos juraron fidelidad a Fernando VII.

Conviene dejar claro un punto que suele confundirse. El 18 de septiembre de 1810 no se proclamó la independencia de Chile. Se estableció un gobierno propio, con autoridad local, que actuaba en nombre del rey cautivo. Esa diferencia explica por qué la fecha es el inicio de un proceso y no su final.

Qué ocurría en Chile y en España antes de 1810

La explicación de fondo está en Europa. En 1808, las tropas de Napoleón ocuparon gran parte de España y, tras los acuerdos de Bayona, Fernando VII quedó fuera del trono, que pasó a José Bonaparte, hermano del emperador. Muchos territorios españoles, en la península y en América, rechazaron a ese nuevo monarca y se preguntaron quién ejercía la soberanía mientras el rey legítimo estaba preso.

En la península surgieron juntas locales que se declararon depositarias del poder real, y luego una Junta Central. En América se generó un razonamiento paralelo: si el rey no estaba, la soberanía volvía al pueblo, representado por sus cabildos y sus vecinos principales. Era una idea cargada de consecuencias, aunque en esa etapa se expresaba con lealtad formal al monarca.

A comienzos de 1810 la situación española empeoró, con el avance francés y la disolución de la Junta Central, que dio paso a un Consejo de Regencia. Las noticias llegaron a Santiago con retraso, pocos días antes del cabildo, y alimentaron la sensación de que las autoridades de la península ya no podían garantizar el gobierno de ultramar.

Por qué cayó el gobernador y quién era Toro y Zambrano

En Chile, el gobernador Francisco Antonio García Carrasco llegaba muy desgastado. Su gestión estaba marcada por el caso de la fragata Scorpion, un episodio de 1808 en el que se acusó a su entorno de abusos y de un manejo irregular de un asunto de contrabando. Esa polémica minó su prestigio entre las élites locales.

El golpe final llegó en mayo de 1810, cuando ordenó detener a tres vecinos destacados: José Antonio de Rojas, Juan Antonio Ovalle y Bernardo de Vera y Pintado. Fueron acusados de promover ideas subversivas y enviados a Lima. La medida provocó un fuerte rechazo en Santiago y aceleró la presión para que el gobernador dejara el cargo, lo que ocurrió en julio de 1810.

Un gobernador de transición

Su reemplazo fue Mateo de Toro y Zambrano, conde de la Conquista, un militar y hacendado de más de ochenta años. Su elección fue práctica: tenía rango, antigüedad y prestigio, y se lo veía como una figura de equilibrio, aceptable tanto para los sectores más cautelosos como para quienes querían cambios. Esa combinación lo convirtió en el presidente ideal de la Junta.

Toro y Zambrano murió en febrero de 1811, apenas cinco meses después, de modo que su presidencia fue breve. Aun así, su nombre quedó unido al acto fundacional, porque su autoridad dio legitimidad y calma a un cambio que podía haber resultado conflictivo.

Quiénes impulsaron la Primera Junta de Gobierno

La Junta no nació de una sola persona. Fue el resultado de la presión de un grupo de vecinos ilustrados, muchos de ellos vinculados al comercio, la abogacía y las familias terratenientes de Santiago, además de una figura influyente desde Concepción.

Entre los nombres que la tradición histórica asocia a la defensa de la idea de formar una junta aparecen Juan Martínez de Rozas, abogado y figura de gran peso en el sur; José Miguel Infante; Agustín de Eyzaguirre; Juan Enrique Rosales; Manuel de Salas; y miembros de la familia Larraín. No todos tuvieron el mismo papel ni la misma postura sobre hasta dónde llegar, pero compartían la convicción de que el reino debía tener un gobierno propio mientras durara la crisis del rey.

También pesaron quienes habían sido víctimas de la represión del gobernador. El caso de los detenidos Rojas, Ovalle y Vera y Pintado mostró a la élite local que su situación dependía de la voluntad de una autoridad cuestionada, lo que reforzó la idea de que era mejor un gobierno colegiado.

Quiénes integraron la Junta

La composición inicial reflejó un equilibrio entre sectores y regiones, con representantes de Santiago y de Concepción:

IntegranteCargo en la Junta
Mateo de Toro y ZambranoPresidente
José Antonio Martínez de AldunateVicepresidente (obispo electo de Santiago)
Fernando Márquez de la PlataVocal
Juan Martínez de RozasVocal (representante de Concepción)
Ignacio de la CarreraVocal
Francisco Javier ReinaVocal
José Gaspar MarínSecretario
José Gregorio ArgomedoSecretario

La presencia de un obispo electo y de un militar veterano daba un aire de continuidad. Martínez de Rozas, en cambio, representaba el peso creciente de la provincia de Concepción, que reclamaba mayor protagonismo frente a la capital. Esa tensión entre Santiago y el sur marcaría varios episodios de los años siguientes.

Qué decidió la Junta y qué no decidió

El acta del cabildo y los primeros actos de la Junta muestran un gobierno prudente en las formas. Se juró fidelidad a Fernando VII, se reconoció de manera formal la autoridad de la monarquía y se evitó cualquier palabra que sonara a ruptura. Era una estrategia: invocar al rey cautivo permitía gobernar sin enfrentarse de inmediato a las instituciones coloniales.

En la práctica, sin embargo, la Junta tomó decisiones propias que cambiaron el régimen. Convocó a un Congreso Nacional, que se instaló el 4 de julio de 1811. También impulsó medidas militares y administrativas y, a comienzos de 1811, decretó la apertura del comercio a naves extranjeras, una rotura clara con el monopolio colonial.

  • Se gobernaba en nombre del rey, pero sin pedir permiso a Lima ni a Madrid.
  • Se organizó un órgano colegiado que sustituyó la autoridad unipersonal del gobernador.
  • Se abrió la puerta a una representación más amplia a través del primer Congreso.
  • Se tomaron medidas económicas que afectaban el sistema colonial.

ilustración histórica del cabildo abierto del origen del 18 de septiembre de 1810 en el Real Consulado de Santiago, con vecinos reunidos y la Primera Junta

Esa mezcla de lealtad formal y decisiones autónomas es la clave para entender la fecha. Quienes participaron probablemente no pensaban en una república, pero habían empezado a ejercer una autoridad que ya no dependía del rey.

Cómo pasó de Junta a fecha patria

La independencia formal tardó años. Tras un periodo de luchas entre patriotas y realistas, la ruptura con España se proclamó en 1818, con Bernardo O'Higgins a la cabeza del gobierno. Desde entonces, la historia oficial comenzó a decidir cuál sería la fecha de nacimiento simbólica de la nación.

La elección del 18 de septiembre tuvo una lógica clara: ese día se dio el primer paso de autogobierno, el que hizo posible todo lo posterior. A lo largo del siglo XIX la conmemoración se fue consolidando, con ceremonias, desfiles y celebraciones populares cuyo formato cambió con las décadas. Hoy, la fecha convive con el 19 de septiembre, dedicado a las Glorias del Ejército, como se explica en el artículo sobre qué se celebra el 19 de septiembre en Chile.

El sentido de la fecha también se transformó. En sus inicios, la conmemoración exaltaba el acto fundacional de un gobierno propio. Con el tiempo se convirtió en una fiesta nacional más amplia, asociada a símbolos, ramadas y encuentros familiares. Esa parte de la tradición se desarrolla en el repaso de los símbolos de las Fiestas Patrias, que tiene un enfoque distinto al de esta nota.

Cuándo cae el 18 de septiembre y cómo se marca en el calendario

Hoy el 18 de septiembre es feriado nacional, y junto con el 19 forma el núcleo de las Fiestas Patrias. Además, ambos días figuran entre los feriados irrenunciables para los trabajadores del comercio. El día de la semana en que cae cambia cada año, lo que determina si hay fin de semana largo.

AñoFechaDía de la semanaCondición
202618 de septiembreViernesFeriado nacional, Fiestas Patrias
202619 de septiembreSábadoFeriado nacional, Glorias del Ejército
202718 de septiembreSábadoFeriado nacional, Fiestas Patrias
202719 de septiembreDomingoFeriado nacional, Glorias del Ejército

Este año las Fiestas Patrias cayeron en viernes y sábado, y en 2027 coincidirán con sábado y domingo, sin días hábiles de por medio. Quien quiera revisar el panorama completo de feriados puede consultar el calendario 2026 de Chile y, para lo que viene, el calendario 2027.

La fecha del origen no se mueve: el hecho ocurrió un 18 de septiembre y esa es la razón por la que la conmemoración se mantiene en el mismo día cada año. Lo que cambia es el día de la semana, y con él la forma de aprovechar el descanso.

Por qué esta fecha sigue siendo un punto de referencia

El 18 de septiembre de 1810 muestra cómo se puede iniciar un cambio profundo sin declarar una ruptura. Un grupo de vecinos aprovechó una crisis ajena, la del imperio español, para crear una institución propia, y esa institución terminó siendo la semilla de la república.

Conocer quiénes la impulsaron y en qué circunstancias ayuda a leer la fecha con menos mitos. No fue una revolución repentina ni un acto de una sola persona. Fue una decisión colectiva, tomada en una asamblea de élites, con un presidente anciano, un obispo electo, abogados del sur y una pregunta de fondo sobre quién gobierna cuando el rey no está.

Esa respuesta, que en 1810 se dio con cautela y con juramentos de fidelidad, fue la que abrió la puerta a todo lo que vino después. Por eso, cada vez que llega septiembre, la fecha recuerda no solo una fiesta, sino el momento en que Chile empezó a gobernarse a sí mismo.

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